Mejor es la obediencia que los sacrificios.

obediencia

Dios se complace más en la obediencia de su palabra que cualquier sacrificio que se pueda ofrecer, queriendo justificar así algún pecado, cómo en el Antiguo Testamento se presentaba expiaciones para cubrir el pecado mediante algunos animales como el chivo expiatorio, de esa manera justificaban su desobediencia pero ello no le agradaba a Dios porque pensaban sólo en sacrificar un animal así remediar el pecado y no se arrepentían de corazón. Cuando Dios llamó a Saúl para ser rey de Israel, Dios tenía un propósito grande con él, lo ungió por medio de Samuel y le ordenó ser obediente a su mandato pero este  pecó cuando  Dios le  dijo que matase a toda las personas del pueblo de Amelec, aun le dijo que matase a los animales,  así fuesen  animales apetitosos, pero Saúl obedeció en cierta medida solo lo que le convenía, también se dejo llevar por las opiniones de otras personas, que le aconsejaron según parecía razonable, según sus propios criterios, el quiso complacer o quedar bien con algunas personas y  eso no le agradó a Dios, por cuanto desobedeció y no se arrepintió reconociendo sus pecados fue desechado y perdió su corona, no se pudo concretar las bendiciones que Dios le había prometido. La diferencia con David que también cometió pecados gravísimos fue que el sí reconoció su pecado y se arrepintió de corazón por tanto no fue desechado pero sí pagó las consecuencias de su pecado. en Jeremías 30: 11 Porque yo estoy contigo para salvarte, dice Jehová, y destruiré a todas las naciones entre las cuales te esparcí; pero a ti no te destruiré, sino que te castigaré con justicia; de ninguna manera te dejaré sin castigo.

En Samuel 15: 22-23

22 Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.

23 Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey.

Este suceso es uno de los tantos ejemplos que Dios nos ha dejado en su palabra, para poder entender la importancia de la obediencia, no se debe poner excusas como Saúl, sino el ser obedientes de la palabra, lo cual trae consigo las bendiciones, el cumplimiento de las promesas.

Muchas veces se puede escuchar, leer la palabra y sentir mucho entusiasmo en ese momento,  pero si esa palabra  no se concreta con hechos, entonces no puede traer bendición, a veces tratamos de cumplir una parte, la que no nos conviene no lo hacemos, queremos servir a medias, pero eso no aprueba Dios.

Apocalipsis 3:16

16  Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca.

Dios no quiere que le sirvamos a medias, si no con  un cambio de vida, esto es santificarnos por medio de la palabra cada día y ponerlo por obra, porque allí está la victoria, allí es cuando se vence el mal con el bien, con la sabiduría de Dios, esto es a veces locura para los que se pierden, va existir mucha oposición de aquellos que no conocen la palabra pero para sus hijos es salvación y vida eterna.

Esto es vivir en santidad, porque dice la palabra sin santidad nadie vera al Señor, muchas veces queremos las bendiciones pero no nos examinamos donde está el pecado, no queremos morir a nuestra vieja naturaleza y apartarse de lo que no está en la voluntad de Dios, pero dice claramente que si no estamos en santidad no podremos ver a Dios, no podemos ver las bendiciones.

1 Tesalonicenses 5:23

23 Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.

Y Tenemos al Espíritu Santo que nos ayuda en nuestras debilidades, con nuestras propias fuerzas no vamos a poder pero si caminamos sostenidos de su mano derecha, en Juan 15:5 dice Yo soy la vid, vosotros los sarmientos; el que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto, porque separados de mí nada podéis hacer, dice el Señor. Es buscar su ayuda continuamente, la comunión mediante su palabra, orar sin cesar, para que de ese modo dar mucho fruto, los frutos del Espíritu Santo.

La iglesia unida en el amor de Dios, el  ayudar al hermano debilitado en la fe, el orar los unos por los otros, el fortalecernos los unos a los otros como cuerpo de Cristo, caminando asidos a la cabeza como dice Cantares, recostada sobre su amado Jesús.

Cantares 8:5

¿Quién es ésta que sube del desierto,
Recostada sobre su amado?

Cada día necesitamos de su pan de vida, que nos sostiene y ayuda para caminar conforme a su voluntad.

Amen.


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